El silencio es también palabra.
Como palabra es el cielo celeste.
Mis palabras oh mis palabras.
Se abren ante tus ojos como las flores.
Te perfuman los dedos.
Si las tocas ellas palpitan.
Si las escuchas ellas susurran.
Ellas tienen brazos y abren universos.
Rompen viejos cerrojos sobre la tierra.
Demiurgas, te ponen alas.
Profetizan tus pasos futuros.
Tómalas como a palomas.
Y si te envío silencio
es el silencio de un ángel apostado
que te mira en las rejas del aire.
Oh el trémolo de mi silencio.
Tú me inspiras sólo abrirte cielos
nuevos que brotarán
de las palabras del poeta.
ANA MARIA VEAS
23 DE ENERO DEL 2008
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