NUNCA DESESPERAR DE LA PERSONA
Cuando nos tratamos como personas omitimos los descalificativos, los letreros colgados de ella, las definiciones absolutas, las presunciones, los prejuicios, las suspicacias, las banderizaciones políticas, los adocenamientos,el odio, el desprecio, el racismo, el clasismo, los calificativos divisorios de la sociedad, como son, "comunista","derechista","rojo""blanco","bueno","malo",inteligente, tonto, chico, grande.Cuidado con ese lenguaje que es el idioma del verdadero infierno.A abrazar a todos que el abrazo es un buen lenguaje sanador y llamémosnos por nuestros nombres con la mirada franca en nuestros ojos hacia los ojos del otro. Sólo esto cambia el mundo y repartirá las riquezas de la tierra. Pasaremos así y sólo así a la "segunda morada" de la Humanidad.
